Hola a Tod@s!
Hoy os traigo una receta que está para chuparse los dedos y mojar pan hasta que te duela la mano.
Carne de fiesta con papas arrugadas.
Y es que este mes el Reto Cocinamos con Reina nos invita a visitar la gastronomía de Canarias con este plato tan típico de allí.
Ya tenía yo ganas de compartir con vosotros esta receta, porque aunque la he comido en varias ocasiones, nunca se me ocurrió prepararla en casa.
La salsa de la carne es muy parecida al mojo rojo, pero como yo soy tan bruta, -que todo hay que decirlo- pues ya que me meto en fregaos pues me meto del todo. Así que también he preparado mojo rojo o mojo picón.
Vamos, que esto es un 3 en 1 en toda regla! ; )
El resultado ha sido más que bueno, sinceramente, yo pensaba que tanto "arrugar" las papas como preparar la carne iba a ser más complicado. Eso sí, que pecha de majar me he dado!!
Yo no tenía recetas anotadas así que he tenido que recurrir a San Google para que me iluminara, y viendo un poco de aquí y de allá este es el resultado.
Vamos con la receta!!
Necesitamos:
Para la carne de fiesta:
500 gr. de carne de cerdo (yo puse lomo de la parte alta)
3 dientes de ajo pelados
1 cta de sal gorda
1 cda de pimentón
1 punta de pimienta picona (yo puse una cayena pequeña)
1/2 vaso de vino blanco
1 cda de vinagre
1/2 vaso de aceite de oliva
1 cta de tomillo
1 cta orégano
Para las papas arrugadas:
1 kg. de papas (a ser posible canarias, yo no encontré y puse patatas de guarnición)
1/4 kg. de sal gorda
1 trozo de limón
Agua
Para el mojo picón:
1 cabeza de ajos pelados
2 pimientas piconas (también aquí puse 2 cayenas)
1 cta de cominos en grano
1 cta pimentón
3 cdas de vinagre
15 cdas de aceite de oliva (lo que equivale más o menos a un vaso)
1/2 cta de sal gorda
1 trozo de miga de pan (no venía en la receta pero yo lo puse)
Y así lo preparamos…
Cortamos la carne en trozos
Le ponemos el tomillo y orégano
En un mortero -o como yo en el precioso almirez de mi abuela- vamos haciendo el majado para macerar la carne.
Primero ponemos el ajo y la sal y majamos. Mi maestra -mi madre- dice que si el ajo lo majamos con la sal no salpica. Es cierto.
Añadimos pimentón y cayena. Majamos.
Añadimos vinagre. Seguimos majando.
Añadimos vino. Removemos bien.
Y por último añadimos el aceite y mezclamos todo muy bien.
Ponemos el majado en la carne, removemos muy bien y dejamos macerar entre dos y cuatro horas.
Pasado este tiempo, ponemos la carne junto con el líquido de maceración y freímos a fuego fuerte hasta que empiece a hervir que lo bajaremos al mínimo.
Dejamos cocinar tapado hasta que la carne esté tierna, removiendo de vez en cuando y vigilando que no se quede seco. Si fuera así añadimos un poco de agua.
Ahora vamos con las patatas.
Las ponemos en una olla con el agua suficiente para que las cubra, no más. Le ponemos la sal y el limón, que no sé exactamente para que servirá pero como venía en la receta y yo soy muy obediente, pues lo he puesto.
Dejamos que hierva a fuego fuerte y luego bajamos al mínimo, sin tapar hasta que estén tiernas. Esto dependerá de la variedad y tamaño de la patata. Para saber si están hechas, basta con ir pinchando con un tenedor.
Una vez cocidas tenemos dos opciones: poner a fuego fuerte hasta que se consuma todo el agua, o escurrirla. Yo opté por la segunda opción.
Cuando ya no tenemos agua en la olla la volvemos a poner al fuego fuerte agarrando la olla por las asas y dándole vueltas sin parar para secar las patatas. Este punto es muy importante porque de ello depende el arrugado de las patatas.
Ya están listas.
Ahora vamos con la rica salsa canaria.
El mojo picón.
Volvemos otra vez a coger el almirez de la abuela Juana. (O el mortero…)
Y vamos haciendo el mojo.
Vamos majando cada ingrediente igual que antes, añadiendo en este orden:
Ajo y sal
Cayena (o pimienta picona)
Cominos y pimentón
Vinagre
Y por último el aceite
Tenemos que majar todo muy bien hasta obtener una pasta. Si nos queda muy líquida ahora es el momento de ponerle la miga de pan, pero eso depende del gusto. Si te gustan las salsas más o menos espesas.
Nota:
El mojo tradicional se hace así, a golpe de mortero, pero si no queremos majar tanto o no tenemos tiempo, lo podemos hacer en una batidora o thermomix.
Bienvenidos a mi cocina, donde paso muy buenos ratos y disfruto cocinando para mi familia y amigos... Espero que os guste y os paséis por aquí de vez en cuando. Será todo un placer...
miércoles, 13 de mayo de 2015
sábado, 18 de abril de 2015
Urta a a la roteña
Hola a tod@s!
Hace mucho tiempo que no publico nada y también hace mucho que quería publicar esta receta.
Para mi la palabra "urta" siempre va seguida de "a la roteña", porque habrá mil y una formas de preparar este sabroso pescado, pero ninguna como ésta.
La urta es un pescado que se da principalmente en el atlántico, es muy común en la costa gaditana. Su carne es blanca y compacta y su sabor es muy peculiar gracias a su alimentación, sobre todo a base de pequeños crustáceos, mariscos y moluscos como las almejas.
Después de esta pequeña explicación, vamos con la receta!!
Se me olvidó cortarle las aletas y cual fue mi sorpresa cuando fui a sacarla del horno y la vi con la aleta levantada. No me corté ni un pelo y la llevé la mesa tal cual está ahí, hasta en la misma bandeja.
Para mí, todo un espectáculo!
Necesitamos:
1 urta de 1 kilo aproximadamente
1/2 kilo de tomates maduros
2 pimientos verdes
3 dientes de ajo
1 cebolla dulce grande
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
1/2 cucharadita de azúcar
1 copa de jerez seco
Y así la preparamos…
Limpiamos la urta de tripas y escamas.
Ponemos aceite en una sartén amplia y pochamos el ajo, pimiento y cebolla a fuego lento y tapado removiendo de vez en cuando.
Cuando esté todo bien pochadito, añadimos el tomate pelado, despepitado y picado, la sal y el azúcar.
Cocinamos hasta que esté tierno el tomate y se haya consumido todo su jugo.
Disponemos el sofrito en una bandeja de horno.
Hacemos unos cortes al pescado, salpimentamos y colocamos con cuidado sobre el sofrito. Regamos con el jerez y metemos en el horno previamente calentado a 220º una media hora. Para comprobar que está hecho, con cuidado de no quemarnos levantamos un poco la carne por uno de los cortes del pescado. Sabremos que está listo si se despega fácilmente de la espina.
Servimos nuestra urta con un poco del sofrito, una copa de Jerez bien frío y un buen trozo de pan para mojar en la salsa.
sábado, 14 de marzo de 2015
Caballa en aceite
Hola a tod@s!!!
Esta vez traigo una receta que nos puede servir para muchas cosas, para tantas como se nos ocurra. Bocadillos, ensaladas o para degustar así tal cual, como entrante o aperitivo acompañado con una cervecita bien fría.
Con ella colaboro un mes más con el reto que Isa de Cocina con Reina nos propone cada mes. Este mes nos ha propuesto viajar gatronómicamente hablando hasta Ceuta y elaborar una receta con caballa, un pescado muy típico de allí.
Yo, como no soy muy de comer caballas las he elaborado así pero mis compañer@s de reto nos las proponen de muchas formas diferentes.
Es muy fácil de elaborar y sin envasar al vacío se conserva bien en la nevera un montón de días siempre y cuando esté cubierta de aceite.
Vamos con la receta!!
Para un bote mediano necesitamos:
2 caballas de unos 350 gr. c/u
1/2 cta. de pimienta negra en grano
Unas hojas de laurel
Agua
1 cta. de sal
Aceite de oliva virgen extra
Y así la preparamos…
Limpiamos las caballas de cabezas, tripas, espina central y cortamos por la mitad.
Yo como no sabía exactamente como iban a resultar, hice una sin la espina y la otra con ella. La que no tenía espina me resultó mucho más fácil limpiar una vez cocida que la que sí la tenía, así que mejor sin la espina central.
Ponemos una olla a calentar con agua, sal, laurel y pimienta.
Cuando empiece a hervir ponemos las caballas y las dejamos cocer durante unos 7 minutos desde que comience a hervir de nuevo.
Sacamos, escurrimos bien y las colocamos en un plato sobre un papel absorbente para que no nos queden restos de agua.
Dejamos enfriar completamente, retiramos la piel y las pequeñas espinas y colocamos en un bote de cristal de tapa ancha previamente esterilizado.
Cubrimos con aceite y ponemos unos cuantos granos de pimienta.
Cerramos el bote y a conservar en la nevera.
Para esterilizar el bote y la tapa, basta con hervirlos durante unos minutos y dejar escurrir boca abajo sobre un paño hasta que estén totalmente fríos y secos.
Fácil verdad?? Pues ya sabéis, manos a la obra!!!
Esta vez traigo una receta que nos puede servir para muchas cosas, para tantas como se nos ocurra. Bocadillos, ensaladas o para degustar así tal cual, como entrante o aperitivo acompañado con una cervecita bien fría.
Con ella colaboro un mes más con el reto que Isa de Cocina con Reina nos propone cada mes. Este mes nos ha propuesto viajar gatronómicamente hablando hasta Ceuta y elaborar una receta con caballa, un pescado muy típico de allí.
Yo, como no soy muy de comer caballas las he elaborado así pero mis compañer@s de reto nos las proponen de muchas formas diferentes.
Es muy fácil de elaborar y sin envasar al vacío se conserva bien en la nevera un montón de días siempre y cuando esté cubierta de aceite.
Vamos con la receta!!
Para un bote mediano necesitamos:
2 caballas de unos 350 gr. c/u
1/2 cta. de pimienta negra en grano
Unas hojas de laurel
Agua
1 cta. de sal
Aceite de oliva virgen extra
Y así la preparamos…
Limpiamos las caballas de cabezas, tripas, espina central y cortamos por la mitad.
Yo como no sabía exactamente como iban a resultar, hice una sin la espina y la otra con ella. La que no tenía espina me resultó mucho más fácil limpiar una vez cocida que la que sí la tenía, así que mejor sin la espina central.
Ponemos una olla a calentar con agua, sal, laurel y pimienta.
Cuando empiece a hervir ponemos las caballas y las dejamos cocer durante unos 7 minutos desde que comience a hervir de nuevo.
Sacamos, escurrimos bien y las colocamos en un plato sobre un papel absorbente para que no nos queden restos de agua.
Dejamos enfriar completamente, retiramos la piel y las pequeñas espinas y colocamos en un bote de cristal de tapa ancha previamente esterilizado.
Cubrimos con aceite y ponemos unos cuantos granos de pimienta.
Cerramos el bote y a conservar en la nevera.
Para esterilizar el bote y la tapa, basta con hervirlos durante unos minutos y dejar escurrir boca abajo sobre un paño hasta que estén totalmente fríos y secos.
Fácil verdad?? Pues ya sabéis, manos a la obra!!!
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